Manejo de la alergia

El primer paso y el más importante en el manejo de la alergia es evitar los alérgenos. Prevenir la exposición a alérgenos es la clave para controlar las alergias. Un profesional de la salud puede asesorar sobre cómo evitar los alérgenos específico a su situación.

Los medicamentos son eficaces en el control y tratamiento de enfermedades alérgicas, pero no curan la alergia subyacente. En su mayoría, una combinación de dos enfoques dará como resultado una mejora significativa de los síntomas alérgicos.

  1. Reducir el riesgo de una reacción alérgica evitando el alérgeno, siempre que sea posible.
  2. Tratamientos médicos para reducir los síntomas, incluidos los medicamentos y la inmunoterapia.

La mayoría de las reacciones alérgicas son leves y no provocan reacciones que pongan en peligro la vida, aunque pueden ser muy molestas para el paciente. Un pequeño número de personas puede experimentar una reacción alérgica grave denominada anafilaxia.

Cuando no puede evitar los alérgenos, existen muchos medicamentos que pueden ayudar a controlar los síntomas de la alergia. Descongestionantes y antihistamínicos son los más comunes medicamentos para la alergia. Ayudan a reducir la congestión nasal, la secreción nasal, los estornudos y la picazón. Otros medicamentos actúan previniendo la liberación de sustancias químicas que causan reacciones alérgicas. Los corticosteroides son eficaces para tratar la inflamación de la nariz. Estos tratamientos controlan los síntomas y las reacciones; no curan la condición.