En la era de la telefonía móvil, eso debería ser fácilmente posible.

En muchos pacientes, las ronchas no ocurren a diario. Por lo tanto, debe esperar que no pueda mostrarle a su médico cómo se ve la condición de su piel en el momento de un brote.

Al fotografiar las lesiones, tenga cuidado de que aparezcan como realmente lo hacen. Buenas condiciones de iluminación (luz diurna oblicua, sin flash, sin luces de neón), una distancia suficiente (al menos 30 cm) y un fondo oscuro son útiles aquí.